Maten a sus vacas, señores
15 Jun 06Tomado del sitio oficial de la Copa del Mundo
Hay historias mínimas que, de una u otra manera, siempre salen a la luz. Muchas de ellas suelen pueden revelar aspectos de la personalidad de ciertas personas que, de otra manera, sería más difícil de apreciar. Por lo tanto, el simple hecho de regalar un mismo libro a 23 jugadores de fútbol puede pasar desapercibido al principio. Pero si este regalo pasa a ser una fuente de inspiración para todo un plantel, entonces la historia mínima merece ser contada…
Un maestro y su asistente llegaron a la pequeña choza perdida en el medio de una campiña en busca de ayuda. En el frente de la casa sólo había una vaca. Al golpear el Maestro la puerta, un hombre se le apareció:
-€œ¿Qué puedo hacer por usted?€, preguntó sonriendo.
-€œHemos tenido problemas con nuestro transporte: ¿podrías darnos cobijo por la noche?€.
-€œPor supuesto. Pasen y siéntanse como en casa€.
Su mujer invitó a los visitantes a sentarse a cenar. Los cuatro compartieron leche, queso y carne asada. El asistente, sorprendido por la simpleza que lo rodeaba, preguntó:
-€œSólo he visto una vaca en el frente de su casa€¦ ¿Cómo hacen para vivir así?
-€œMire€, contestó el hombre. €œEs vaca nos da la leche que tomamos, sus terneros son nuestro alimento, sus cueros nuestros abrigos€¦ No necesitamos nada más€.
Tras la cena, todos partieron a sus cuartos. A la mañana siguiente, los huéspedes dieron las gracias y emprendieron su camino. En ese momento, el asistente quedó estupefacto ante el pedido de Maestro: €œMátales la vaca€.
El asistente, si bien atónito, cumplió la orden.
El cargo de consciencia lo persiguió por años, al punto de regresar a aquella casa para saber qué había sido de esa familia. Su sorpresa fue mayúscula al encontrarse con una gran hacienda, llena de animales, un molino y varias comodidades más. Sorprendido, golpeó la puerta. Ante él, apareció un hombre a quien no reconoció.
-€œ¿Qué puedo hacer por usted?€, preguntó.
-€œHace años estuve en esta casa pero todo era muy distinto. Quería saber qué fue de la familia que aquí vivía€.
-€œDebemos ser nosotros, jamás nos hemos mudado€.
-€œPero€¦ ¿Cómo es que llegaron a tener todo esto€.
-€œMire, sucedió algo muy extraño. Una mañana, nos despertamos y nuestra vaca estaba muerta. Por lo tanto, debimos comenzar una nueva vida, llena de esfuerzos y nuevos desafíos, que hoy nos permite tener todo lo que ve€.
El libro que contiene esta fábula fue regalado por Luis Fernando Suárez, el entrenador de Ecuador, a los 23 futbolistas de su plantel. La anécdota cuenta que, tras pedirles que lo leyeran, Suárez reunió a todos y les dijo: €œSeñores, vamos a jugar un Mundial: Maten a sus vacas€.
