De protestas y sordos

8 Sep 06

El verdadero man on fire!
Todos sabemos que los cambios siempre generan reacción. Y muchas personas somos predispuestas al cambio, y otras simplemente lo rechazan. Éstas últimas son las que por lo general se viven quejando del tiempo actual. Por lo general son personas que sí, el cambio les afecta, les duele, e intentan impedir el cambio.

Sumemos a lo anterior una ligera dosis de campaña electoral. Una pizca de izquierdismo y socialismo mal entendido, combinado con bombas molotov, piedras y botellas de vidrio. Al final lo que nos queda es una mezcolanza de reclamos, en los cuales finalmente no sabremos si el reclamo fue hacia el alcalde, hacia la metrovía, hacía la policía, o hacia el partido social cristiano. Quizá fue contra todo eso, sí. Pero más parece que fue contra la ciudad.

Obviamente estoy hablando de las protestas de los universitarios y colegiales de estos días, en contra del nuevo sistema de transporte urbano, la metrovía.

Es fácil encontrarle peros a la metrovía: ahora tengo que caminar 6 cuadras para tomar un bus alimentador, son dos pasajes ahora que tengo que cancelar, vamos todos como sardinas en lata, y un largo etcétera que seguramente tiene sus variantes en cada uno de los descontentos por el sistema. Es algo más difícil, pero no complicado, encontrarle los puntos buenos al sistema: me muevo de norte a sur de la ciudad en tan sólo 30 minutos, antes tenía que pagar 25 centavos la tercera edad -si es que los choferes de buses paraban-, ahora ya no. Los estudiantes de manera similar. Tengo una estación techada en la cual el bus está obligado a detenerse. El bus no interfiere -en la mayor parte del trayecto- con el tránsito vehícular.

Entonces me pongo a pensar: ¿realmente la protesta es contra la metrovía? ¿Estamos entrenando a los futuros tirapiedras universitarios? ¿El MPD -cosa que no sorprendería- está aprovechando las protestas como campaña política? ¿Porque la UNE, en lugar de educar (la E es de Educadores), incita a los estudiantes al vandalismo? Sí, vandalismo. Es cuestión de pasar por la avenida Delta para poder apreciar lo bien pintadas que están las fachadas de las casas.

Francamente entiendo el rechazo al cambio. Lo que no entiendo es la destrucción a la propiedad ajena.

Y por el otro lado, el alcalde. Señor Nebot: su plan debería ser escuchar a todos. A todos. Y proponer soluciones fuera de las calles. No alentando el enfrentamiento urbano. Utilizar a gente engañada para enfrentar a los manifestantes, es de lo más ruín. Y ahí tenemos al señor Rocha con sus declaraciones. Y usted mismo con sus frases que sinceramente a veces aterran:

Cuando la gendarmería no pone orden, entonces el pueblo organizado tiene que poner orden… Ayer se dio una demostración de eso

Eso tampoco quiero para mi ciudad. No quiero una guerra civil. No quiero ver a dos pandillas enfrentadas porque simplemente no se pusieron a conversar en el momento en que se necesitó. Simplemente, quiero un Guayaquil grande. Y con obras se lo hace, pero también con consensos; pero sobre todo, con el apoyo de toda la ciudadanía; y escuchándola.

Foto tomada de Diario Expreso

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