¡Deuda Ilegítima!
27 Feb 07Escrito por Sebastián Hurtado Pérez, para Diario El Comercio
Inspirado en las sabias conclusiones y recomendaciones del informe producido por la Comisión Especial de Investigación de la Deuda Externa del Ecuador, he decidido declarar como €˜ilegítimas€™ algunas de mis deudas personales.
Después de un minucioso análisis de las obligaciones crediticias que he contraído en los últimos años, realizado con la ayuda del párroco de mi barrio y otros expertos en finanzas, he descubierto que varios rubros de lo que hoy se ha convertido en una significativa obligación financiera tienen un origen claramente ilegítimo.
Un grupo importante corresponde a deudas suscritas con cargo a mi tarjeta de crédito y al final de un sinnúmero de festejos en los que me encontraba bajo la influencia del alcohol. Pérdida de conciencia que me impidió apreciar la dimensión de los compromisos que asumía y me llevó a tomar decisiones inadecuadas. Mis asesores consideran que estas deudas tienen un clarísimo origen ilegítimo y me recomiendan rehusar su pago, así como también me instan a perseguir judicialmente a los dueños de los bares y discotecas a los que concurrí por haberme facilitado alcohol en cantidades excesivas.
Otro rubro significativo de mis obligaciones financieras corresponde a múltiples invitaciones a restaurantes y una variedad de obsequios que adquirí con el propósito de conquistar a una hermosa mujer que finalmente me dejó con los churos hechos. Mis asesores consideran que no habiendo podido lograr mi objetivo amoroso, la deuda contraída se ha tornado ilegítima, por lo que debería demandar a tan esquiva dama por los perjuicios económicos y emocionales que me ocasionó.
Un valor minoritario corresponde a un préstamo para pagar un curso de lectura rápida en el que me inscribí, al que asistí unas pocas veces, me aburrí y finalmente abandoné. Nuevamente, mis asesores piensan que no debo pagar una deuda que si bien fue contraída para un proyecto loable, este quedó a medio camino de culminar. Creen que mis prestamistas actuaron irresponsablemente al facilitarme dinero para este fin sin tomar en cuenta mi largo historial de irresponsabilidad, por lo que ellos deberían buscar cobrar su acreencia directamente a la institución educativa que hasta hoy no ha aceptado
devolverme mi dinero.
Estas obligaciones se han acumulado hasta representar una pesada carga en mis finanzas personales y empiezan a afectar mi capacidad para hacer frente a otros gastos vitales de mayor prioridad. También ponen en peligro el pago de los incrementos salariales y bonos que ofrecí a mis empleados, algunos de los cuales son unos verdaderos €˜forajidos€™ y estarán dispuestos a €˜arrastrarme€™ por las calles de Quito si no cumplo con mis ofertas.
Por todas estas razones, considero justo declarar €˜ilegítimas€™ a estas deudas y mandar al diablo a mis prestamistas, además de advertirles que no permitiré que rebajen mi calificación de crédito o me señalen como mal pagador pues planeo pedir prestado más dinero en el futuro. Mis cicateros acreedores tendrán que entender que mi vida está antes que la deuda. Si el lector piensa que mis argumentos son ridículos, le sugiero leer el informe que menciono al principio de este artículo.

Buenísimo.
February 27th, 2007 at 1:45 pmhay que leer “confesiones de un terrorista econòmico” para darse cuenta que, en efecto, existe deuda ilegìtima contraída por países pobres.
no puede compararse la deuda de una persona con la de un país, simplemente porque el endeudamiento nacional lo contraen ministros de economía, de cuyos bolsillos no sale la plata, así que no les duele. Tampoco controlan ellos directamente en qué se gasta y existe, como lo ha señalado Correa, condicionamientos para usar los créditos (estilo: te presto sólo si contratas a empresas de mi país). Finalmente, los ministros que endeudan al país sin su consentimiento luego van a trabajar en los organismos multinacionales que dan los préstamos.
en derecho, se llama COLUSION al acuerdo entre dos personas (FMI+un ministro, por ejemplo) para causar daño a otra (o a 12 millones de ‘otras personas’).
February 28th, 2007 at 10:39 pm