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Y mi voto es NO

26 Sep 08

¿Porqué voy a votar NO?

Antes que cualquiera comience a vociferar que soy una perra de Nebot, que la partidocracia me mantiene y que en realidad no quiero el cambio para el país sino defender un status quo que ha llevado al país a la desgracia en los últimos 25 años, les digo: ninguno de esos es el motivo.

Voy a votar NO por convicción.  A ver, la voy barajando despacio.  Yo voté por Correa.  Voté que SI a la Asamblea.  Voté en las elecciones para asambleístas: Alberto Acosta, Mónica Chuji, María José De Lucca, Aminta Buenaño, Fernando Cordero, etc, se llevaron mi voto.  Honestamente, creía que se trataba de gente nueva, con mañas nuevas.  Había escuchado del trabajo de Cordero en Cuenca.  Alberto Acosta me parecía más centrado que cualquier otro, incluso que el mismo Correa -bueno, de hecho, todavía me parece más centrado, lo cual no es mérito tampoco: cualquiera es más centrado que Correa-.  En fin.  Con eso y más corazón que cerebro me lancé a esperar, muy esperanzado, el resultado de la Constitución de Montrecristi.

Me lo leí de cabo a rabo.  Como mencioné en su momento, la sección de derechos me parece plausible.  Pero en realidad, y mi -podríamos llamar- ideología, es siempre pegada más al trabajo y a la producción.  Honestamente me parece abominable el bono de Desarrollo Humano.  No porque no hay que ayudar al que no tiene: sino que hay que enseñar a pescar y no dar pescado.  Y eso es lo que hace la nueva Constitución.  Crea un estado completamente paternalista, que les da bondades a todos aquellos que quizá no puedan alcanzarla, pero no las hace en base a criterios de producción revertida.

A mí no me gusta esperar nada del Estado.  Para mí, el estado siempre ha sido un pésimo administrador.  Y no me salgan con el cuento que ahora “hay gente honesta”.  El estado, siempre lo creeré, debe estar limitado a aspectos muy generales, como seguridad externa, por citar una.  Sí, el estado debe otorgar salud, educación, etc, a la gente que más lo necesita, correcto y lo aplaudo.  Pero en realidad el estado se encarga de qué ése joven, ya graduado, tenga acceso a un trabajo y sueldo competitivo, profesionalmente hablando?  ¿Sirve la educación gratuita hasta la universidad si es que hay 40000 abogados, y no se crean nuevas plazas de trabajo para ello?  Bueno, este tema es muy complejo y seguramente requerirá otro post, más adelante.

Voto no porque creo que para salir de pobre se debe de trabajar más y más, acumular riqueza.  No voy a salir de pobre si le quitan al rico “porque tiene bastante”.  Voy a salir de pobre siempre que pueda tener más oportunidades de trabajo, si es que viene alguna empresa extranjera a trabajar su capital acá y no encontrar trabas burocráticas y/o legales.

No, no quiero el pasado absurdo lleno de presidentes reemplazados.  Pero tampoco quiero el futuro lleno con un prepotente “de infinito amor”.

Tenía pensado votar SI, por ésa idiota idea de la esperanza que siempre me ha hecho votar más con el corazón que con el cerebro.  Pero esta vez me juego 20 ó 30 años de mi vida y la de mis hijos.  Y quiero que ellos crezcan aquí, no en Canadá o Australia.  Esta vez me toca votar con el cerebro.  Y leído hasta el régimen de transición, la constitución propuesta no me convence.

Y si me equivoco en mi voto, quisiera ser como aquellas voces de oposición al proyecto de Alfaro.  Sólamente 100 años después vimos que estaban equivocadas.  Ahí, me alegraré desde el infierno haberme equivocado.

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