Rafico ha ganado su reelección en una lid con cancha inclinada, árbitro comprado, es dueño de la pelota y además tiene comprados a varios del equipo contrario. No nos engañemos: la gran maquinaria publicitaria oficial, los “Hey Jude” criollos, el “una sola vuelta”, las llamadas con la grabadora hicieron lo suyo. Nada que no fuese predecible.
Pero, honestamente, yo creía que Correa iba a sacar por encima del 60%. No lo hizo. Ese botín político tan atesorado por él como lo eran la prefectura de Guayas y la alcaldía de Guayaquil le serán esquivos por lo menos cinco años más (no cuatro: por el régimen de transición, éste periodo y el siguiente de las autoridades seccionales se extiende a 5 años). Correíta! Era de poner alguien de peso en la urbe. Y los únicos que podían haberlo hecho eran o vos mismo, o Abdalá papá. Bueh, eso es harina de otro costal.
Se acabaron las elecciones, la calma -relativa- ha regresado a las calles y a mi Nueve de Octubre tan querida. Los altoparlantes y marchas cederán su paso a las voces de los informales. Pero no callará el presidente candidato. Luego de haberlo oído ayer, supe que su estilo no cambiará. Esa es su firma, su manera de ser y convencer. Pero… ya no hay cuco que inventarse.
Le llegó la hora a Rafico. Ahora que tiene Asamblea en el bolsillo, poderes ilimitados -porque ni la constitución será respetada-, veremos que hace. A quién le echará la culpa de los índices de desempleo. A quién acusará de quebrar al país. Eso es más o menos lo que nos ha dejado estas elecciones. Campo libre para el presidente, para que por fin demuestre qué demonios quiere hacer con el Ecuador. Ok, ok, usted amigo lector dirá que lo sabíamos. Pues sí, muy fácil de suponer. Pero quiero saber cuál será su actitud ahora que no tiene enemigos -aparentemente- enfrente.
¿Será la troncha bien repartida? ¿Habrá cambios de ministerios? ¿Finalmente los 20 y más asambleístas de la oposición fiscalizarán? Hay demasiadas dudas todavía en el aire. Lo único cierto fue esta única vuelta electoral como para decirnos no hay vuelta atrás. Ecuador ha elegido y aunque las corazonadas apunten hacia un abismo completamente sin retorno (y eso que yo pensaba que ya habíamos tocado fondo), también quedarán las esperanzas de días mejores, que, ningún sátrapa ojiverde podrá quitarmelas.



LOL @ “sátrapa ojiverde”. Cierto, muy cierto.
no podia ser de otra manera…..correa tenia q ganar para q el ecuador siga en camino a la gloria y asi todos los ecuatorianos podamos gosar de un pais soberano……..ojala y correa no nos desepcine…….ECUATORIANOS ESTAMOS EN BUENAS MANOS……..
de lo peor!!!
CORREA ES LO MEJOR QUE TIENE EL ECUADOR, CON EL SALDREMOS ADELANTE. SALADO PARA LOS AGUAFIESTAS QUE NO SE LA CALAN. EN ESTE MUNDO SIMPLEMENTE HACE FALTA TENER FE PARA QUE TODO CAMBIE, AY QUE SER OPTIMISTAS Y COLOBORAR CON EL PRESIDENTE.
Mariana, para salir adelante hace falta bastante más que la fe.
Además, el presidente quiere ser el protagonista de todo, no acepta fácilmente ninguna opinión que no sea la suya, ergo, ni por más que se quiera se lo puede ayudar.
Jose Antonio Lopez:
correa tenia q ganar para q el ecuador siga en camino a la gloria
Me pregunto si se puede llegar a ser más patéticamente ridículo.
Detente ahí, antes de que prosigas tu camino a la gloria, será que puedes llevarte contigo el desempleo, la corrupción rampante de este gobierno y la pobreza en que estamos sumidos como país, nos harías ese favor?, no importa si el resto no tocamos el cielo junto a correa, sería suficiente con que nos liberen de estas pequeñeces. Ya tu veras lo que haces con ellos cuando saludes con San Pedro.
Lo que hay que leer.
Fin del Correismo primer día del MUDISMO, perdón, de lo mismo.
ES UN RETROCESO DE LA DEMOCRACIA
No recuerdo ningún proceso electoral que se aproxime siquiera a lo escandaloso de este último; con la salvedad de las elecciones primarias del Movimiento PAIS, que dejaron con sus vergüenzas al aire a la tienda oficialista, pues en aquel evento se cometieron las más horrorosas acciones en contra de algunos de sus propios coidearios que, a estas alturas, son los más conscientes de que la revolución ciudadana es sólo un seductor slogan publicitario.
Pero, volviendo a las elecciones recientes, cuyos escrutinios están concluyendo ahora, ha sido la evidencia de un agudizamiento de la descomposición que ya existía en anteriores procesos, pero que jamás soñamos llegaría a estos niveles, con decenas de cantones y parroquias donde se denuncia un fraude, por situaciones tales como duplicación de actas, papeletas aparecidas en basureros, número de votantes superior a los empadronados en una junta, mesas donde votó la familia de un candidato y en el conteo no aparece ni un voto para el mismo, etc.
No debe sorprendernos en absoluto que ciertos fanáticos correístas digan al más puro estilo de su líder, que lo que pasa es que algunos son malos perdedores y que quieren “empañar” un proceso que ha sido “limpio y transparente”; tampoco extraña escuchar estas frases de boca de los miembros del CNE, quienes fueron en su momento elegidos prácticamente a dedo por el “congresillo” oficialista. Después de todo, las consecuencias siempre corresponden a una causa lógica.
Pero, si lo sucedido en las elecciones nos espanta y repugna por lo grosero de las acciones, no debemos olvidar lo inmensamente ventajoso que fue la campaña electoral para los candidatos/funcionarios, principalmente para el presidente de la república, quien se benefició de las cadenas sabatinas, de la publicidad de los ministerios y otros organismos del Estado hasta el mismo día de las elecciones, de la promoción directa de funcionarios de su gobierno en el exterior, etc.; y aún más, apuntaló su campaña con entrega de bonos y obsequios (pese a estar prohibido) como úrea en varios cantones como Balzar, Colimes y Daule, entre otros.
Con todo lo mencionado, Correa pudo ganar en la primera vuelta y evitar una segunda que pusiese en claro la realidad de su respaldo, mismo que es apenas de uno de cada tres ecuatorianos, pues, de 10’532.234 empadronados, sólo 3’584.236, votaron por su persona; de manera que, el inmenso apoyo del cual se jacta, es sólo un mito frente a candidatos débiles y desgastados, más un proceso que lo favoreció en todo momento y de diversas formas.
Pero, si algo provechoso podemos sacar de esta experiencia, es reflexionar que la reelección inmediata es lo más nocivo para la democracia, y en este aspecto debo ser muy claro: no sólo la primera magistratura debe volver a ser alternativa, sino los propios gobiernos seccionales, quienes también disfrutaron de las ventajas frente a sus rivales y en consecuencia, la inmensa mayoría fueron reelegidos. Si la nueva Constitución dispone normas para que los partidos y movimientos políticos dejen de ser empresas familiares y feudos de caciques, entonces deberán contar con personajes capaces de relevar a su antecesor, compitiendo honestamente en las urnas.
Después de lo sucedido, no nos extrañemos si pronto aparece de boca de los legisladores gobiernistas o del propio presidente de la república, la propuesta de una reelección indefinida al estilo Chávez, que seguramente será aplaudida por los alcaldes y prefectos en ejercicio, sin importar la ideología, pues eso también ha quedado claro que es otro mito, cuando candidatos que pasaron por cuatro y cinco tiendas políticas de derecha, centro e izquierda, se cobijaron bajo la sombra de la lista oficialista, sin el menor rubor.
William Sánchez Aveiga