Archivos de la categoría ‘Turismo’

Parque Nacional Yasuní en Fotos

Ahora que está de moda el tema Yasuní-ITT, Diario Hoy ha publicado una interesantísima galería en Flickr con muy buenas imágenes de Yasuní.

¿Será que lo incluyo en los sitios-que-debo-ir-antes-de-morir?

Un rotundo sí.

La galería a continuación.
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Avistamiento de ballenas en las costas de Ecuador

Haciendo caso omiso al calentamiento global, en el cual me comentaron que no creen, por eso de que “la calentura no está en las sábanas”, las ballenas jorobadas visitan nuevamente el Ecuador, donde se aparean cada año entre los meses de julio y septiembre.

Sí, así como lo leen: para las jorobadas, las aguas ecuatorianas son una suerte de motel gigantesco. Vienen 2 y se van 3.

Ya un poco más serios, se ha abierto la temporada para la observación de ballenas en la costa ecuatoriana. Un espectáculo que espero pronto poder irlo a disfrutar, ya con los nenes algo más grandecitos.

Si ustedes pueden, apuren y visiten! A propósito de esto, el Ministerio de Turismo (aquel que ahora trata de preservar nuestra moral), ha sacado 2 cuñas al respecto, buenas por cierto. Los videos luego del salto.
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La Ruta del Agua tiene su primer proyecto

Si hay algo que podría decirse hermoso de nuestro país, son sus paisajes multicolores y biodiversidad. Es realmente increíble.

El ministerio de turismo, en su afán de traer nuevos turistas al país, ha ideado algunas nuevas “rutas” de turismo acá en Ecuador. Ya habíamos escuchado algunas de la boca del mismísimo “compañerito”: que la ruta del spondylus (otrora llamada ruta del sol), que la ruta de Sucre, entre otras. Para la región oriental han creado la llamada Ruta del Agua. La idea es contar con turismo sostenible y articulador de la oferta de servicios y productos turísticos de las seis provincias amazónicas: Sucumbios, Orellana, Napo, Pastaza, Morona Santiago y Zamora Chinchipe.

El primer proyecto que han inaugurado en esta ruta es el mirador interpretativo “La Isla”, en Tena, provincia del Napo. El miradortiene una altura de 23 metros. Cuenta con cinco pisos elaborados en hormigón y madera. En su interior se ubicaron cinco paneles interpretativos de lona y tool. A su alrededor se implementó un jardín con especies ornamentales y se adecuó un sendero de 380 metros. Un total de $30.000 invirtió el Ministerio de Turismo en esta obra.

Particularmente, todavía no conozco el oriente ecuatoriano. Pero está en mis planes hacerlo en algún momento. Con estas iniciativas dan más ganas de viajar por allá.

Ver más del mirador “La Isla”.

Foto: El Universo

El yate Galápagos Odyssey: orgullo guayaquileño

Estas cosas son las que deben hacernos hinchar el pecho de orgullo por nuestra ciudad y nuestro país, demostrando que donde hay pasión y esfuerzo propio, no existen barreras para la superación.

El día domingo 29 de junio se puso en aguas al yate M/Y Galápagos Odyssey, hecho 100% en astilleros guayaquileños y que está llevando el lujo a otros estándares; quizá casi tan elevados como cuando Guayaquil era considerado el principal astillero de Sudamérica, allá por los siglos XVII, XVIII y XIX.

La construcción del yate ha tomado 18 meses a más de 100 personas.   El tamaño del yate es de 41 metros de largo, con una capacidad para 16 pasajeros, con habitaciones dobles, aire acondicionado individual, mini bar, baño hecho en granito, cortinas de vidrio, decoración en madera; cada una de las habitaciones lleva el nombre de los animales de la Galápagos con esculturas de madera dentro de la habitación.

Si quieres ir a pegarte unas vacaciones por ahí, el crucero de siete noches y ocho días cuesta alrededor de $3500, incluso reservado ya hasta el siguiente año.   Wow.   Y luego habemos quienes nos quejamos que no tenemos las oportunidades.

Fuente: EcuadorInmediato y El Comercio

¿Y ahora las ballenas?

Desde Manta, concretamente desde la hacienda San Antonio, ubicada en el sitio de El Aromo, donde sería ubicada la “refinería del Pacífico”, nos escriben un muy acertado comentario.

Hola soy Jenny Delgado, pertenezco a un grupo de trabajo de la mancomunidad y el comite tecnico de manejo de los bosques secos y humedos de la zona rural.

Dice el Sr. Presidente que somos solo 200 personas que nos oponemos a la intalacion de la refineria.
Quisiera decirle a usted que son 18 comunas entre Manta y Montecristi las que protegemos estos bosques, su flora y fauna. También cubren areas de playas, como Santa Marianita, Liguique, San Lorenzo, Piñas, Santa Rosa, San José etc. Estas playas son playas en estado natural que hay que preservar. Además son muy visitadas por turistas nacionales y extranjeros. Aqui realizan deportes como el surf, kitesurf, windsurf, pesca deportiva.

Quisiera que usted haga el siguiente razonamiento: se supone que tendria que haber un puerto , para que los barcos transiten con petroleo y sus derivados… de sur a norte estaremos muy transitados… que pasa con las ballenas jorobadas que vienen desde junio a Octubre a las costas ecuatorianas ??????

Pues la pregunta sería de redirigirla al Mnisterio de Turismo, al de Ambiente y al de Energía y Minas. Pero ya sabemos la respuesta. ¿Y ahora, las ballenas? Le coquetearán a los buques? No podrán hacer mucho entre los derrames -en el supuesto no consentido que los haya-. Y esto último, fue ironía. Gracias Jenny por su comentario.

Arranca la temporada de avistamiento de Ballenas

Debo admitir que he ido por otro tipo de incovenientes, más no por falta de ganas. Las ballenas jorobadas vienen a pegarse un paseíto por acá, a aguas más cálidas que las del polo sur. Y el paseíto lo hacen para conquistarse una hembrita y conservar la especie.

O sea que al final las aguas ecuatorianas son el motel de las ballenas.

Bueno, ya hablando un poco más en serio, el día martes 3 de junio se inauguró la Décima temporada de avistamiento de ballenas jorobadas. Textualmente desde la nota en el Ministerio de Turismo:

La isla de la Plata, Puerto Cayo, Puerto López, Bahía de Caráquez y San Vicente en la provincia de Manabí; Súa y Muisne en Esmeraldas; la Isla de Jambelí en El Oro; Playas de General Villamil y Posorja, en el Guayas; Salinas, Santa Elena y Montañita, en la provincia de Santa Elena, son entre otros, los destinos que les permiten disfrutar de este espectáculo natural, ofrecido por miles de ballenas, que viajan anualmente desde la Antártica hacia la zona ecuatorial del Océano Pacífico.

Así que a preparar mochilas y demás cheches para pegarse el respectivo viaje a la costa. Ójala esta vez no tenga ninguna excusa tonta -a más de el billete- para poder ir a observar a los mamíferos. Aunque ahora que lo pienso mejor quizá los dejamos en paz, creo que a nadie en su sano juicio le gustaría que lo observen mientras “lo hace” con su pareja.

Y además, recuerden: las ballenas ya son de todos.

Día 3: Mi delirio sobre el Chimborazo

Viene del día 2.

Para ser exactos, me encontraba bastante emocionado con la subida al Chimborazo. Ya lo había hecho en una ocasión anterior, pero me había quedado picado por no haber podido conocer la nieve, y por haberme dado soroche cuando llegué al segundo refugio.

Pero esta vez si podía conocer la nieve; se la veía mucho más baja en esta ocasión. Adicionalmente, ya le había consultado al guía que nos había llevado la ocasión anterior y me confirmó que en el primer refugio estaba la nieve esperándome. El tema es que para poder lograr aquello, hay que ir en los meses de invierno. La vez anterior había ido en septiembre.

Llegamos al punto de encuentro a las 9am; no sin antes cruzarnos por medio del desfile de la Alegría que para esa hora ya estaba arrancando. Como les mencioné, una de las principales avenidas de Riobamba estaba cerrada junto con sus interesecciones y la gente no daba chance. Debo decirlo: amigos riobambeños, cuando celebran, celebran en grande.

Llegó Don Guido en su Datsun 1600 hecha taxi para llevarnos. El guía de la vez anterior no nos acompañaría en esta ocasión. Además creo que entendió que el tema era llegar a la nieve. Sí, ya sé, insisto mucho en eso, pero de verdad que me quería sacar la pica. Comenzó el viaje y luego de 45 minutos ya ví el volcán como veo el cerro Santa Ana todos los días: muy cerca. Las vicuñas propias del lugar ya habían levantado la cabeza ante el ruido.
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