Haciendo caso omiso al calentamiento global, en el cual me comentaron que no creen, por eso de que “la calentura no está en las sábanas”, las ballenas jorobadas visitan nuevamente el Ecuador, donde se aparean cada año entre los meses de julio y septiembre.
Sí, así como lo leen: para las jorobadas, las aguas ecuatorianas son una suerte de motel gigantesco. Vienen 2 y se van 3.
Ya un poco más serios, se ha abierto la temporada para la observación de ballenas en la costa ecuatoriana. Un espectáculo que espero pronto poder irlo a disfrutar, ya con los nenes algo más grandecitos.
Si ustedes pueden, apuren y visiten! A propósito de esto, el Ministerio de Turismo (aquel que ahora trata de preservar nuestra moral), ha sacado 2 cuñas al respecto, buenas por cierto. Los videos luego del salto.
Seguir leyendo »


