
Mal paga el diablo a sus devotos. Asà lo dice el dicho popular. Y el gabinete ministerial, definitivamente no es la excepción a la regla. O quizá sea mi imaginación que vuela muy alto, o quizá el asunto sea mera coincidencia.
Hace apenas dos meses nada más que Wilma Salgado habÃa sido nombrada ministra de EconomÃa; en reemplazo de Fausto Ortiz, entonces ministro y que lo hicieron habÃa decidido renunciar debido a no estar de acuerdo en el tema de las incautaciones a las 200 y más empresas de los IsaÃas. Como lo explicaba en su momento, a mà más bien me habÃa parecido parte de una jugada maestra para proceder con el tema. Honestamente creo que sabÃan de antemano que Ortiz no avalarÃa dicho acto.
No quisiera pensar que Salgado fue la tonta útil del gobierno. No quiero cobrar que le cobraron la amnistÃa otorgada a cambio de la firma de la mentada resolución. Pero sà que resulta sospechoso. Hoy el plazo para demostrar real propiedad está feneciendo y la ministra Salgado se ve obligada a salir por la puerta pequeña; luego de que Correa anunciara que va a existir una depuración en el ministerio de Finanzas el domingo anterior:
Me recuerda cuando a Gustavo Larrea le dieron “información errónea” sobre la situación en Dayuma y también tuvo que salir del ministerio de Gobierno: luego supuestamente las FARC y un tal Juan habÃan tenido conversaciones.
Tocará esperar la suerte que corre Salgado, a estas alturas del partido ya está posesionada quien serÃa su reemplazo, Elsa Viteri.
Foto: El Telégrafo


