Como dice Pepe, seguramente está bien y de acuerdo a la ley. Obviamente lo que no nos cuadra es que aparezca más bien como un cálculo político a una toma de medidas necesarias hace 10 años. Que el atraco bancario nos afectó, sí, pero insisto, solamente eso me es una piedra en el zapato.
Pero no solamente son los canales de televisión TC y Gamavisión: son en total 195 empresas del grupo Isaías que han sido incautadas por el estado, entre empresas agrícolas, de comercio, de seguros; de construcción; medios de comunicación, yates, aviones y otro tipo de bienes inmuebles. Radio Sucre también ha sido clausurado, pero este por la SuperTel, al no cumplir requisitos técnicos.
Por lo pronto se está garantizando estabilidad a los trabajadores de las empresas, lo que aseguran es “simplemente se ha cambiado de administrador”.
El asunto causó incluso la renuncia de Fausto Ortiz, hasta anoche ministro de Economía, por negarse a firmar el decreto que amparaba la acción. En su reemplazo ha sido nombrada Wilma Salgado, “recién amnistiada” por la Asamblea.
Yo si creo que se armó una jugada magistral al respecto, desde la noche del miércoles anterior en Carondelet. Me explico. Esa noche, el eficiente fotógrafo oficial, subió al flickr de la presidencia tres fotos, bajo el set “El Primer Mandatario Ec. Rafael Correa, celebro el triunfo de Liga Deportiva Universitaria”. El problema es que ahora queda solamente una foto. En una, que ya está borrada (desde el sábado, cuando traté de verla nuevamente: juro que voy a tratar de rescatarla del caché del disco), se veía a Correa reunido con Falconí Puig y con Bravo. Eso que un mes antes se había reunido con la Asociación Ecuatoriana de Canales de TV, como para curarse en sano, afirmando que “el país vive una total libertad de expresión“. El sábado se logra la amnistía de Wilma Salgado, “perseguida” por ¿quién? ah sí, los Isaías. Y ahora ella es ministra de Economía.
Pero bueno, eso son simples elucubraciones de este su servidor que ya tiene que ponerse a trabajar. Lo que sí es cierto es que le subirá la popularidad a Correa al “devolver el dinero a su legítimo dueño”. Como decíamos al principio: es una medida que debió consumarse hace 10 años. Quizá ningún gobierno desde ese entonces tuvo tanto respaldo y poder político como para jugársela. Y tampoco ningún gobierno tuvo en tanto peligro su proyecto por un referendo. Ésa es la única piedra que me incomoda en esta acción.
Por otro lado, espero que saquen de la programación eso de “Alarma TV” y otro poco de porquerías más.


