La foto de Cristina Reyes, con el presidente -esta vez es de mi autoría, en esos “art attack” que me dan, malos por cierto-, muestra lo que Correa pudo haber hecho, pero no lo hizo. Bueno, no lo hizo porque no está en Carondelet desde que le anunciaron que tenía que venderse para que la gente dé el SI al proyecto de Constitución. Adicionalmente, tampoco lo hizo porque Carondelet es de todos, menos de Cristina Reyes.
Particularmente me hizo hasta reír esta “noticia”. Pero vamos, cerrarle las puertas de tu casa a Cristina Reyes, ¡ni en tus peores pesadillas! La noticia reza en Ecuador en Vivo:
Como una “ofensa a Guayaquil” calificó la coordinadora del evento Reina de Guayaquil, Cristina Reyes Hidalgo, y ex asambleísta de oposición, al hecho de no dejarla ingresar al Palacio de Carondelet, hoy en la mañana.
El mal rato lo pasó la ex reina de Guayaquil, Cristina Reyes, cuando las candidatas a reina del puerto principal tenían programado acudir al Palacio de Gobierno a observar sus instalaciones.
Aunque reconoce haber formado parte de la minoría en la Asamblea Constituyente, señala que su participación fue “por un partido político, y que el tema no debería influenciar en las actividades que desarrolle como coordinadora del concurso Reina de Guayaquil, “me parece contradictorio que digan que ‘Carondelet es de todos’ e impidan la entrada” de visitantes guayaquileños.
“No sé quién dio la orden, pero no nos dejaron ingresar”, relata Reyes al mencionar que la decisión de visitar el Palacio de Gobierno se origina tras observar que “turistas extranjeros” estaban en las instalaciones.
El propósito, según Reyes, era “que las chicas conozcan las instalaciones, evidentemente no es que queríamos que tengan una entrevista con algún funcionario” manifiesta la coordinadora del evento, al tiempo de señalar que un contacto -de quien no reveló el nombre “porque es una persona de confianza”- le autorizó el ingreso de las participantes, pero también le informó que ella no podía ingresar.
“Yo hice el contacto con algunas personas que son asesores del Presidente y me dijeron que las candidatas podrían entrar, pero que yo no podría ingresar”.
La ex asambleísta de oposición menciona que el tema no le ha afectado, porque en la Asamblea se curó “de todos los males y todos los espantos”, considera el impase como “una ofensa para Guayaquil”, y señala que esta es “una prueba más de la intolerancia que hay en este Gobierno”
Y así está el mundo. Seguimos…