
Asà es, ahora cualquier persona del mundo podrá ingresar a nuestro paÃs a hacer turismo hasta un máximo de 90 dÃas. Sin necesidad de visado.
El comunicado oficial reza de la siguiente manera:
El Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio e Integración informa que, por expresa disposición del Señor Presidente Constitucional de la República, a partir del dÃa viernes 20 de junio de 2008, los ciudadanos de cualquier nacionalidad podrán ingresar al Ecuador, sin necesidad de visa, y permanecer por un perÃodo de noventa dÃas, en aplicación del principio de libre circulación de personas y con el fin de fortalecer las relaciones entre el Ecuador y todos los paÃses del mundo, y promover el turismo.
Lo que obviamente nos deja con la duda de qué tipo de seguridades entonces tendremos sobre las personas que ingresen a nuestro paÃs. Llegarán más chinos, colombianos, peruanos que son los grupos más representativos en cuanto a inmigración se refiere -al menos según mi parecer-. Es el único pero que le verÃa al tema. Luego está claro que eso de fomentar el turismo es relativo. Adicionalmente dejarÃa muy en claro el cupo para ingresar a Galápagos que no deberÃa ser movido.
Siendo algo suspicaces, esto de la libre entrada de extranjeros, que vendrÃa de la mano a una nacionalización masiva (¿por qué no?), le sumamos el posible derecho al voto que tendrÃan de ser aprobada la nueva constitución, y ¡juaz! Más votos para el gobierno de turno -so pretexto de “revisar” su carta de naturalización-. Macabro puede ser, pero no imposible.
Pensándolo positivamente, la medida es buena, ya que permite el ingreso de divisas al paÃs, pero incompleta: yo apelarÃa a un plan de “quédate en Ecuador y trae tu plata”, incentivando la inversión extranjera privada. Pero eso de privado seguramente atenta contra la visión “social” del gobierno.
¿Qué opinan ustedes? ¿Es una medida acertada o no del gobierno?
Un video al respecto, con la opinión de Marco Proaño, ex-candidato a la presidencia, a continuación.


